El Municipio junto a unos 70 pobladores realizaron una presentación judicial en Goya para apelar la decisión que reconoció a los sucesores de Shieclowsky como dueños de gran parte del poblado, incluida la plaza y un tramo de la laguna Iberá. Argumentan que quienes dicen ser propietarios desde 1979 nunca vivieron en la zona y que ya lograron escriturar unos 200 lotes, de los cuales, varias familias, tienen el boleto de compra-venta que data de la década del ‘20.

 

El último viernes, la Municipalidad de Car-los Pellegrini y varias decenas de pobladores, apelaron la decisión de un Juzgado de Goya que concedió a los sucesores de Roberto Sniechowski, la propiedad de unas 158 hectáreas que incluyen una parte considerable del pueblo e incluso hasta la plaza y una fracción de la laguna Iberá. El asesor legal de los lugareños confía en que recibirán una respuesta favorable porque señalan que quienes dicen ser los dueños de las tierras habrían tergiversado datos para obtener así el visto bueno judicial.

Esta problemática que preocupa a muchos vecinos se habría generado hace tiempo atrás cuando los herederos de Sniechowski, quien en vida era un empresario arrocero que sembraba en campos aledaños a Carlos Pellegrini, plantearon ante la Justicia de Goya que les correspondía otras 158 hectáreas. Y que según el argumento que habrían dado, estaban incluidas en el boleto de compra-venta que data de 1979, pero que nunca habrían escriturado esos lotes.

En base a ese alegato y otras presuntas documentaciones que presentaron, lograron que en diciembre del 2011 un magistrado le reconociera su derecho a la propiedad. “Luego de eso, en enero de este año ya lograron escriturar unos 200 lotes a nombre de ellos, es decir, de los sucesores de Sniechowski”, contó el asesor legal del Municipio y de unos 70 pobladores, Rodrigo Vilas.

Tras lo cual añadió que “en la comunidad toman conocimiento de este caso cuando comienzan a recibir las primeras notificaciones de que iniciaron acciones legales para intentar avanzar en el desalojo de las tierras e inclusive, en el caso de algunos hospedajes, también le piden un resarcimiento económico por todo el tiempo que los herederos del empresario consideran que ocuparon ilegalmente su propiedad. Cuestión que no es así”.

Sobre esto comentó que “hay familias que tienen en su poder el boleto de compra-venta del sitio en el que viven y esa documentación data de 1920, es decir, que le fue vendida mucho antes por otra persona que no eran los Torrent. Quienes vendieron las hectáreas en la zona, en 1979, a Roberto Sniechowski.

Además, “entre los lotes que reclaman los herederos del empresario está incluida la plaza, donde funciona la planta de agua potable y además parte de la laguna Iberá, lo cual es imposible porque son bienes que pertenecen al Estado”, alertó Vilas.

Seguidamente, insistió en que hay una gran preocupación por parte de los lugareños que hace décadas residen en el apacible pueblo y que ahora ven amenazada su tranquilidad  por quienes dicen ser dueños de estas tierras.

Teoría que aseguran no es veraz y que lo probarán en los estrados judiciales.